domingo, 01 junio 2008
Próxima tertulia: 8 de julio. "La broma", de Milan Kundera.
Ayer viernes, arropados por el calor de “los buenos” anfitriones, y con generosos, frescos y tiernos víveres, degustamos y debatimos, los aromas de “La carretera” de Cormac McCarthy. Se partía del argumento, similar al de una Odisea ascética, de un padre y un hijo anónimos, en busca de la costa, recorriendo espacios arrasados salpicados de cadáveres y descrita en harapienta clave de invierno nuclear. En este mundo irrespirable, el padre le cuenta al hijo una historia prometeica (que son portadores del fuego) y hace una división maniquea entre “buenos” y “malos”, como mentira piadosa para conjurar tamaña negrura.
Como siempre, y afortunadamente, hubo quienes defendieron el libro por la capacidad para mantener el interés del lector de principio a fin provocando angustia y conmoción; el intento de respuesta a preguntas sobre la condición humana y la transmisión de valores incluso en condiciones límite. Otros, discrepaban, y hablaban de una trama débil y estirada, de la ausencia de verosimilitud, de unos personajes no creíbles al límite de la supervivencia, y de una novela, en general, sobredimensionada y poco perdurable…El insigne invitado, Pablo D’Ors, desestimaba la definición de un libro, en general, en clave de valores, en pro de la vertiente artística, y finalmente, casi todos coincidíamos, en que el ancla definitiva de la novela está, no tanto en el errático zig-zag del padre y el hijo, sino en las descripciones, en las monótonas enumeraciones que recuperan, a través de los sentidos, el valor de cada elemento, de cada objeto, ya sea la lluvia que repiquetea sobre un techo o un cimbronazo subterráneo, la aspereza de una manta o lo que promete una simple lata de conservas…
Al final, D’Ors nos desveló sus sensaciones al publicar libros, su reacción ante las críticas, y su creencia de que se escribe realmente por y para el público..
Para la próxima tertulia, que será en casa de Marie, el día 8 de Julio (por no encontrar ningún viernes adecuado) hacia las 20.30, se escogió tras una ardua votación, el libro “La broma” de Milan Kundera.
Publicado en Praga en 1967, con ciento veinte mil ejemplares agotados en breves días, y tildado dos años más tarde de «Biblia de la contrarrevolución», prohibido, retirado de todas las bibliotecas públicas, acogido en Francia por Louis Aragon como «una de las mayores novelas de nuestro siglo», presentado en Estados Unidos por Philip Roth y traducido a veintiún idiomas, “La broma” es un libro que forma parte del destino de la Europa contemporánea.
Es la novela de un amor tierno e insatisfecho por Lucie, joven trabajadora de enigmática sencillez, y de un amor-odio, sensual y cínico, que Ludvik experimenta por Helena, esposa de su enemigo: el doble canto melancólico de la división entre carne y alma. Pero se trata también de la novela de una broma extraviada en un mundo que ha perdido el sentido del humor. Una chanza fútil y mal comprendida ha roto la vida de Ludvik, aterrado al advertir que su tragedia personal quedará para siempre adherida al ridículo de un chiste. La comedia privada está enlazada con el gran espectáculo de la política, que se nos aparece como un equívoco de ilusiones sociales; la Historia, que era una diosa para Hegel, se ha convertido en un personaje de vodevil.
En esta novela, a un tiempo implacable y nostálgica, no sólo son objeto de indagación la Historia, el amor, la juventud, sino también el hombre mismo, los hombres. Jean- Paul Sartre lo indicó: “ la pregunta que plantea Kundera es sumamente radical: ¿por qué debiéramos sentir amor por ellos. Sí, ¿por qué? Tal vez podremos responder a esta pregunta un día, tal vez nunca.»
01:05 Anotado en Proxima tertulia | Permalink | Comentarios (2) | Email esto


























Comentarios
Queridos amigos: Ando de distancias; pero no de ausencias. Esto dijo el cantautor, a quien plagio de forma miserable, porque viene a cuento. Estoy que llego, que llego, que llego. Y deseando.
Qué bien que mi reencuentro con vosotros sea en esa terraza tan a propósito para charlar con los amigos, con el cielo de Madrid como testigo. Seguro que Marie lo salpicará de estrellas con su toque de siempre. Una "mise en scène" impecable.
Tengo ganas de tertulia. De saber lo que os ha parecido el libro y de contaros cuánto me ha gustado.
Hace un año, elegimos en esa misma terraza, en votación de imposible olvido, un libro sobre ballenas. Y cambió la vida de Elena Acín, que unos meses después unió su vida por un tiempo al nombre de un personaje entrañable (Starbuck) y a una ciudad desde la que se ven los cetáceos. Parece que fue ayer.
Vistos los efectos que produce la elección del libro del verano en la terraza de Marie, conviene darle su importancia. Dani, nuestro implacable fedatario, se encargará de que no sea un acto banal. Estoy en ascuas.
Anotado por: Jero | jueves, 03 julio 2008
por alusiones...
me alegro de que mi terraza te haya dejado tan buen recuerdo, Jero, no sé si se lo merece. no ha cambiado nada nada en un año, asi que... la pequeña habana os espera!
también este año intentaré despejar el cielo para que podamos ver alguna estrella. el día 8, veo que está la luna en fase creciente, muy en sus inicios, pero procuraré tener a punto el telescopio casero para que podáis contemplar algún relieve de nuestro hermoso satélite.
ahora bien, prefiero avisar: la broma no os va a salir gratis, no, ¿qué os habéis creído?
Anotado por: bh | viernes, 04 julio 2008
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